Temple Grandin, diferente pero no menos

Hace poco más de un año que conocí, gracias a una película que lleva su nombre y de esas que te emocionan y ya no olvidas nunca, a un gran personaje de la vida real: Temple Grandin. Esta increíble mujer, ingeniera agrónoma, psicóloga doctorada en ciencia animal, profesora de la universidad de Colorado, experta en bienestar animal, conferenciante, escritora y diseñadora de mataderos respetuosos con los animales, es todo un ejemplo de superación y de cómo la fuerza de voluntad y el trabajo duro es más importante que cualquier diagnóstico o dificultad que se cruce en el camino de la vida. 

Temple Grandin junto a Claire Dance (la actríz que la interpreta)
Semejante currículo ya sería merecedor de la admiración de cualquiera, especialmente si tenemos en cuenta que Temple de joven consiguió hacerse hueco en un mundo, el de la ganadería y los mataderos, casi exclusivamente de hombres y con un marcado rechazo hacía cualquier innovación, sobre todo si venía de una mujer y tenía como finalidad aliviar el sufrimiento de los animales destinados al consumo humano, algo que en principio no despertaba mucho interés. Pero aún hay algo más que define a esta mujer y que hace su historia todavía más valiosa: Temple es autista. 
Aprovechando la cercanía del día mundial de la concienciación sobre el autismo, que se celebra el 2 de abril, me gustaría recomendaros esta película que nos acerca un poco a la vida de este personaje.

Temple Grandin nació en Boston en 1947 y fue diagnosticada de autismo a la edad de 4 años, pero el momento más trascendente de su vida es probablemente cuando a los 16 años su madre la envía a pasar un tiempo en la granja de sus tíos, que se dedican a la ganadería vacuna. Allí se crea una gran conexión entre Temple y los animales de la granja y poco a poco ella se va dando cuenta de que su percepción en imágenes  la permite comprender mejor cómo ven el mundo las vacas. Dicho así puede sonar hasta cómico, pero esta capacidad de comprender qué captan estos animales de su entorno, qué les asusta, cómo reaccionan y actúan ante distintos estímulos, es lo que permitió a Temple más adelante diseñar un sistema de transporte y matadero que redujera al máximo posible el sufrimiento de estos animales. 
En 1986 Temple publicó su primer libro, una autobiografía, "Thinking in pictures" (pensando en imágenes), un relato muy esclarecedor sobre su vida interior y su pensamiento y, por ende, una oportunidad única de acercarse al autismo desde la propia visión de una persona autista. En este libro es en el que está basada la película que se centra en los años de adolescencia y juventud de Temple, especialmente la experiencia en la granja de sus tíos, el importante papel motivador de uno de sus profesores del colegio, sus años universitarios y su lucha por hacer llegar sus diseños a las empresas ganaderas. No obstante, la película es consciente de la importancia de adentrarse en la infancia para entender cómo llega hasta ahí el personaje y lo hace a través de flashbacks en los que podemos ver el momento del diagnóstico y los esfuerzos de su madre por integrar a la niña.

La película fue dirigida por Mick Jackson en 2010 para la productora HBO. Pese a tratarse de un telefilm tiene una calidad extraordinaria y, bajo mi punto de vista, está narrado estupendamente. Los dibujos esquemáticos con cifras, flechas, cálculos,... que de vez en cuando se superponen a la imagen, ayudan a sumergirse en la forma en que Temple percibe el mundo, de una manera totalmente visual. Por otra parte, la actriz Claire Danes (más conocida por su papel de agente de la CIA en la serie Homeland) está magnífica en su interpretación del personaje, lo que le valió el globo de oro a mejor actriz, el premio del sindicato de actores y el Emmy. La película ganó en total 7 Emmys (considerado el premio más importante de la televisión), entre ellos el de mejor película y mejor director. Y un dato especialmente remarcable, la auténtica Temple Grandin ha declarado en numerosas ocasiones estar muy satisfecha con la película y sentirse perfectamente reflejada en ella.
Yo personalmente disfruté mucho del visionado y, cómo dije, es una de esas historias que han dejado huella en mí. Os recomiendo la película por muchos motivos: 
  • Es entretenida, un requisito básico para una sesión de cine.
  • Es educativa, ya que nos permite conocer a un personaje importante de la historia, aunque sea en dos campos alejados de lo que la mayoría de las personas conocemos (el bienestar animal en granjas y mataderos y el conocimiento del autismo)
  • Es esclarecedora, especialmente para padres y educadores, en cuanto a que confirma una vez más la importancia que tiene la educación y la integración de los niños con dificultades. Probablemente Temple Grandin no sería hoy profesora universitaria ni daría conferencias por todo el mundo si al ser diagnosticada de autismo  hubiera sido internada en una institución mental como recomendaban a su madre los médicos de la época.
  • Es inspiradora, pues muestra cómo el tesón por alcanzar lo que uno desea es un pilar clave para superar cualquier hándicap.
  • Es esperanzadora, en el sentido de que conocer esta historia nos permite ser optimistas en cuanto a la integración de las personas "diferentes" en una sociedad que acepte lo que se sale de la norma como una forma de sumar. Como recalcan en la película "diferente, pero no menos".
En definitiva, una película que recomiendo. Quizá este sábado, que se celebra el día de la concienciación sobre el autismo, sea un buen momento para verla ¿qué os parece? 
 
Tráiler de la película:
 
 

Comentarios

  1. No la conocía. Apuntada queda si no para este finde, cae seguro en breve.

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  2. Hace unos años la echaron en la tele, me han saltado las neuronas porque recuerdo que me gustó y el trailer ha confirmado mi memoria. Haré lo posible por revisarla

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    1. Yo también estoy pensando en verla de nuevo. Gracias por tu comentario Incabot1.

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