Enfermedad crónica y ciclo menstrual

Hay muchos motivos por los que el ciclo menstrual se puede ver alterado, la enfermedad es uno de ellos.
Por ejemplo, la insuficiencia renal crónica provoca variaciones hormonales como la disminución del estradiol, una hormona del grupo de los estrógenos que entre otras cosas es responsable del ciclo menstrual. Un nivel alterado ocasiona con frecuencia trastornos menstruales.
A lo largo de mi vida he tenido que lidiar con varios. He pasado por tratamientos para cortar, provocar, regular,... En mi caso la regla es todo menos regular. 
Si tienes una enfermedad crónica y eres mujer casi seguro que sabes de lo que hablo. 

La Danaide. Escultura de August Rodin (1885)
Cada tipo de alteración menstrual tiene su propio nombre y con frecuencia los informes contienen palabras desconocidas difíciles de recordar (incluso para los médicos no especialistas) Consultar artículos de divulgación general no siempre sirve para salir de dudas, pues a menudo se encuentran definiciones distintas para el mismo trastorno.
Voy a intentar de forma breve aclarar un poco este tema, para que sepáis qué es normal y qué no cuando se trata del periodo y podáis leer un informe de ginecología sin llevaros sustos innecesarios.

Para hablar de las alteraciones del ciclo menstrual empecemos por establecer cómo es el ciclo normal. 
Todas las mujeres sabemos que para echar la cuenta de cuando nos bajará de nuevo la regla tenemos que contar 28 días desde el día en que nos apareció el primer sangrado, pero en la vida real las cosas nunca son tan precisas y esto también se tiene en cuenta en medicina. Una regla normal es aquella que se da con una regularidad de entre 21 y 35 días. Otro dato importante es la duración; si tus días de flujo están entre 3 y 8 entonces tu periodo es normal (al menos en lo que a duración se refiere) Por último hay que tener en cuenta la cantidad de sangre, o mejor dicho flujo, que se expulsa; lo normal es entre 30 y 80 mL.

Resumiendo, el ciclo menstrual normal:
  • Es cada 21 a 35 días.
  • Dura entre 3 y 8 días.
  • Elimina entre 30 y 80 mL de flujo.

Cada uno de estos valores pueden verse alterados dando lugar a los diferentes trastornos menstruales.
A la hora de establecer un diálogo con el médico probablemente te baste con conocer la palabra Metrorragia, ya que esta hace alusión a cualquier menstruación irregular. No obstante, si quieres entender mejor el informe del ginecólogo, estos son los términos que te puedes encontrar:
  • Hipermenorrea: aumento de la cantidad de flujo por encima del valor normal (80mL)
  • Hipomenorrea: disminución de la cantidad de flujo por debajo del valor normal (30mL)

  • Polimenorrea: menstruaciones que duran más de 8 días.
  • Oligomenorrea: menstruaciones que duran menos de 3 días.

  • Proiomenorrea: ciclos de menos de 21 días.
  • Opsomenorrea: ciclos de más de 35 días.

  • Amenorrea: 3 ó más meses sin tener una menstruación sin que se deba a un embarazo. Se la denomina primaria cuando la persona nunca ha tenido la regla y ya tiene 16 años o secundaria si se trata de alguien que sí tenía menstruaciones y ha dejado de tenerlas.
  • Dismenorrea:  menstruación muy dolorosa. Otros síntomas típicos son: calambres abdominales, nauseas y/o vómitos, diarrea y malestar general. Es probablemente el trastorno menstrual que más mujeres padecemos.
Una vez expuestos los términos conviene aclarar, como dije al inicio, que probablemente encontréis definiciones diferentes y opuestas en internet. El motivo es que a lo largo de los años se ha producido una gran confusión en la traducción de textos anglosajones al español, ya que palabras muy similares son empleadas para definir distintos trastorno. Por ejemplo, en inglés el término "polymenorrhea" hace referencia a ciclos de menos de 21 días, lo que en español se llamaría "proiomenorrea", sin embargo muchos artículos lo han traducido literalmente por "polimenorrea" que en el lenguaje médico español serían menstruaciones de más de ocho días.
¡Ay qué lío! creo que hasta yo me he perdido.
En pocas palabras, el mismo término define cosas distintas en español y en inglés, pero al traducir muchos artículos no se ha tenido esto en cuenta y las definiciones se han ido mezclando poco a poco dando lugar a continuos errores.

Pero dejemos a un lado la semántica y volvamos al tema.

Los trastornos del ciclo menstrual pueden deberse también a otros factores entre los que destacan: el estrés, la pérdida o aumento  de peso excesivos, los desórdenes alimentarios, las infecciones y problemas del aparato reproductor.

Cualquier cambio prolongado en los valores normales de la menstruación debe ser consultado con el médico y es importante que toda mujer se realice un control anual con el ginecólogo independientemente de que tenga un periodo regular o no. Los trastornos de la menstruación pueden ser causa o consecuencia de otros problemas más graves, por tanto no deben tomarse a la ligera. No se trata simplemente de una situación más o menos molesta. En mi caso, por ejemplo, una regla muy abundante que se prolongó por varios meses me llevó a una anemia importante que requirió tratamiento intravenoso con hierro.

Si padeces alteraciones frecuentes de la regla tu médico valorará la conveniencia de ponerte un tratamiento. Algunas enfermedades pueden provocar alteraciones de todo tipo, con lo cual los tratamientos pueden tener que ir variando. Yo a lo largo de mi vida he tenido que someterme varias veces a tratamientos mediante pastillas para cortar la hemorragia de la regla y desde hace tres años tengo menopausia precoz y estoy en tratamiento hormonal para provocármela. ¡Ironías de la vida! 

La amenorrea, es decir la falta de menstruación, puede prolongarse definitivamente, en tal caso estaríamos hablando de menopausia. La menopausia suele ocurrir entre los 45 y 55 años de edad debido a una disminución de los estrógenos. Cuando se da antes se suele hablar de menopausia precoz y generalmente se combate con un tratamiento hormonal, ya que está asociada con la pérdida de masa ósea (en casos graves osteoporosis) y con mayor riesgo cardiovascular. La menopausia puede además tener asociados síntomas como sudores, taquicardias y problemas para dormir, los cuales suelen desaparecer al cabo de los años.


Para prevenir los problemas derivados de la menopausia conviene:
  •  Realizar ejercicio físico de forma regular.
  • Controlar la tensión arterial.
  • Controlar el colesterol.
  • Comer alimentos ricos en calcio como lácteos o vegetales de hoja verde.
  • Comer alimentos ricos en vitamina D como atún o salmón. Y recibir exposición a la luz solar al menos 10 minutos tres veces por semana, ya que es la principal manera en que el cuerpo sintetiza esta vitamina.
  • No fumar (un buen consejo en cualquier etapa de la vida)
Fuentes:
  •  DMedicina.com
  • Cun.es (Clínica universidad de Navarra)
  • Trastronos menstruales. Dr. I. Gallo
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Comentarios

  1. Yo tuve mi primera menstruación muy pequeña y siempre he tenido problemas (dismenorrea, retrasos de meses, larga y abundante...).
    Ahora con todas mis enfermedades se disparan los síntomas los días antes del periodo y durante el mismo (más dolor, fatiga, debilidad, mareos, sintomatología sensitiva...).
    ¡Me encanta ser mujer! Sí, publicidad. Pero no precisamente por eso ¬¬

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    1. Gracias por la aportación; además de afectar las enfermedades al periodo hay que tener en cuenta cómo este afecta a las enfermedades aumentando mucha de su sintomatología.

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