Hoy es un día muy especial

Hoy se produce una de esas casualidades que tiene la vida y que te hacen sonreír. Hoy es un día que celebramos en casa desde hace exactamente 13 años. Hoy es el día que nació mi hijo (para los que seguisteis la larga historia de "mi camino hacia la maternidad" sabéis que no fue sencillo que llegara ese día)
Pero resulta que también es mi día desde hace 20 años, ya que es el "día mundial de los pacientes trasplantados"


Y ambos días están muy relacionados entre sí, porque gracias a ese trasplante que llegó hace 20 años pudo llegar 7 años después mi hijo. Estando en diálisis habría sido una locura intentar un embarazo e imposible viajar para tramitar una adopción. Pero tuve la inmensa fortuna de que ese trasplante llegara gracias a la generosidad de los donantes y hoy puedo celebrar este día con ilusión doble, porque se conmemoran los dos hechos más felices de mi vida.

Los "días de..." nacieron para divulgar entre la población el conocimiento de determinadas realidades que requerían (o más bien requieren) de la concienciación social. En este caso la OMS hace mención al día del paciente trasplantado como un día en el que hacer llegar a la gente la importancia de la donación. Y me parece muy acertado, yo siempre he pensado que la mejor campaña a favor de la donación es mostrarle al mundo cómo vivimos los trasplantados y cómo han cambiado nuestras vidas gracias al trasplante.

Este blog trata de lo que trata: la vida con una enfermedad crónica y mis experiencias al respecto.  Y por eso en ocasiones podría parecer que en mi día a día solo hay médicos, pastillas, diagnósticos,... 

Pero hoy voy a hablaros de mí como paciente trasplantada, no como enferma crónica y quiero deciros que mi vida es normalísima y eso es gracias a ese trasplante: puedo comer de todo sin miedo a morir por ello (antes no podía), puedo hacer caminatas por el campo sin ahogarme (antes no podía), puedo viajar (antes no podía) y sobre todo puedo vivir sin la angustia psicológica del que sabe que depende de una máquina para vivir (antes lo intentaba, pero era muy difícil)

Y ahora con vuestro permiso, me voy a encender las 13 velas de la tarta de mi hijo y mientras le vea soplarlas yo también pediré un deseo: que todo el mundo sea consciente de lo importante que es la donación y nunca más un paciente desaparezca de la lista de espera no porque llegó su trasplante sino porque su cuerpo no pudo esperar más.

Post relacionados:


Comentarios

  1. Un amigo de mi padre estuvo muy mal y gracias a un trasplante de hígado le cambió la vida por completo, mejor dicho, tiene una nueva.
    Feliz día a ti y a tu hijo, ¡que tenéis mucho que celebrar!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Afortunadamente existe la posibilidad de los trasplantes que salva la vida de muchas personas. Pero sin la generosidad de los donantes no habría trasplantes, así que hoy toca también agradecerselo a ellos.

      Eliminar

Publicar un comentario